Una nueva generación de agentes estatales busca fortalecer la seguridad con enfoque humanista y cercanía ciudadana.
A unas horas de concluir el año, uno de los proyectos más relevantes en materia de seguridad pública que marcó el 2025 fue la implementación del modelo policial Proteo 4-25, integrado por elementos estatales de reciente ingreso formados bajo una visión orientada a la legalidad, el humanismo policial y el combate frontal a la corrupción. Este esquema busca renovar la imagen y función del policía, priorizando la atención directa del delito y la confianza ciudadana.
Desde abril de este año, un primer grupo de Proteo, adscrito a la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC), opera en la zona de La Rumorosa, donde se reportó una reducción en los índices delictivos. Durante este periodo, los elementos lograron la desarticulación de tres bandas del crimen organizado, así como el decomiso de más de una docena de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, miles de cartuchos, cargadores y la localización de inmuebles utilizados con fines delictivos.
Además de las acciones operativas, el modelo Proteo ha incorporado un esquema permanente de proximidad social y atención a denuncias ciudadanas, con presencia constante en comercios, zonas escolares y vialidades. Autoridades estatales han señalado que la apuesta por transformar la función policial es clave para recuperar la confianza social, subrayando que la mala actuación de unos cuantos no debilita la visión de quienes trabajan por una sociedad más segura y libre de violencia.