El programa Pancita Llena, Corazón Contento vuelve a las aulas bajo el recuerdo de decenas de menores afectados el año pasado.
Miles de niñas y niños de Baja California regresaron a clases con desayunos calientes del programa Pancita Llena, Corazón Contento, una estrategia oficial enfocada en mejorar la nutrición y el desempeño escolar desde los primeros días del ciclo.
Durante el arranque, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda visitó una escuela en Mexicali para supervisar el comedor escolar y entregar apoyos, reiterando que la niñez es una prioridad y que el acceso a la alimentación es un derecho fundamental para el aprendizaje.
No obstante, el relanzamiento del programa ocurre bajo la sombra de los hechos registrados en 2025, cuando se reportaron decenas de casos de intoxicación en menores presuntamente vinculados a alimentos escolares, un episodio que encendió alertas sanitarias y provocó fuertes cuestionamientos, por lo que padres de familia y organizaciones civiles exigen que este año exista un control estricto que evite la repetición de esos incidentes.