Familiares de Ángela León denuncian omisiones del Estado pese a amenazas previas y señalan que su asesinato está ligado a su labor como activista.
Con el inicio del juicio oral por el asesinato de Ángela León, conocida como Angelita, su familia exigió a las autoridades que no se repita la impunidad que, aseguran, rodeó su caso desde antes de su muerte. Tania León, hermana de la víctima, afirmó que Ángela alertó reiteradamente sobre amenazas en su contra, solicitó protección institucional y entregó pruebas, pero nunca fue escuchada, lo que derivó —dijo— en un crimen que pudo haberse evitado.
Ángela León era presidenta del colectivo Unión y Fuerza por Nuestros Desaparecidos Tecate y se integró a la búsqueda de personas en 2018, tras la desaparición de su hermano Juan José, quien permanece sin ser localizado. Durante su labor como buscadora, el colectivo logró el hallazgo de cuerpos, situación que, de acuerdo con su familia, generó incomodidad y represalias. En 2024 fue asesinada a balazos en su salón de belleza, hecho que la familia sostiene estuvo directamente relacionado con su activismo y no con motivos personales, como se manejó inicialmente.
Aunque actualmente hay dos personas detenidas, los familiares insistieron en que aún falta la captura de quienes consideran responsables directos e intelectuales del crimen. El juicio contempla la presentación de al menos 40 testigos, mientras colectivos de búsqueda reiteraron su respaldo a la familia y denunciaron la falta de protección efectiva para las personas buscadoras, señalando que, tras el asesinato de Ángela, el trabajo en campo se ha visto limitado por el temor de enfrentar la misma violencia.
Esther Hernández / Border Zoom