La vocación por el bienestar animal se convierte en una alternativa de emprendimiento basada en la confianza y el cuidado personalizado.
El cuidado de perros se ha consolidado en Tijuana como un modelo de emprendimiento que va más allá de un servicio comercial, impulsado por el amor y la dedicación hacia los animales. Un ejemplo es “La Casita de Chelita”, proyecto encabezado por Vivian Virrey, vecina de la Zona de Otay, quien encontró en el bienestar canino una oportunidad para emprender con vocación.
La ubicación del servicio resulta estratégica, ya que varios de sus clientes laboran en el Aeropuerto Internacional de Tijuana y, debido a viajes frecuentes o ausencias prolongadas, buscan un espacio seguro y confiable para dejar a sus mascotas. Vivian ofrece cuidado temporal y acompañamiento personalizado, priorizando que los perros se sientan en casa y no solos durante la ausencia de sus dueños.
Entre los huéspedes destaca Divina, una perrita de nueve años, cruza de labrador con border collie, reconocida por su carácter tranquilo. Vivian asegura que el crecimiento del proyecto ha sido principalmente por recomendación y adelantó que su meta a corto plazo es abrir un local formal para ampliar el servicio, consolidando una iniciativa que refleja cómo el emprendimiento y el amor por los animales pueden ir de la mano.
📸 Selene Reynoso / Border Zoom