Autoridades de EE.UU. y México confirman cooperación estratégica; violencia se extiende a múltiples estados
La Casa Blanca confirmó que Estados Unidos colaboró con el Gobierno de México mediante el suministro de inteligencia estratégica durante el operativo que culminó con la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en el municipio de Tapalpa, Jalisco. La vocera presidencial, Karoline Leavitt, señaló que el narcotraficante era considerado un objetivo prioritario binacional por su papel clave en el tráfico de fentanilo.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, la operación se desarrolló en el marco de la cooperación bilateral en materia de seguridad. Washington reiteró su reconocimiento al Ejército Mexicano por la ejecución del despliegue táctico, al tiempo que subrayó que el CJNG ha sido catalogado como una organización terrorista extranjera por su nivel de violencia y alcance internacional.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó que el enfrentamiento dejó como saldo siete presuntos integrantes del CJNG muertos, entre ellos Oseguera Cervantes, además de dos personas detenidas y el aseguramiento de armamento de alto poder, vehículos blindados y lanzacohetes. El capo resultó gravemente herido durante el intercambio de disparos y falleció cuando era trasladado vía aérea a la Ciudad de México. Tres elementos del Ejército resultaron lesionados.
La confirmación de la muerte del líder criminal provocó una reacción violenta del grupo delictivo en al menos once entidades del país, con bloqueos carreteros, quema de vehículos y ataques a infraestructura. En Jalisco, la situación paralizó amplias zonas metropolitanas, obligó a suspender el transporte público y generó la cancelación de vuelos nacionales e internacionales, dejando a cientos de pasajeros varados.
Ante el escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum llamó a la población a mantener la calma y aseguró que existe coordinación total entre autoridades federales, estatales y municipales para restablecer el orden. Gobernadores de distintas entidades activaron protocolos de emergencia, mientras que autoridades educativas suspendieron clases como medida preventiva. Analistas y funcionarios coincidieron en que este golpe representa uno de los mayores reveses al crimen organizado en las últimas décadas.

