La posibilidad de recurrir a tribunales en México y Estados Unidos genera procesos paralelos que afectan principalmente a madres que buscan recuperar el vínculo con sus hijos.
En Tijuana, los casos de violencia vicaria enfrentan un contexto particular debido a la condición fronteriza de la ciudad, donde algunos agresores recurren a autoridades de Estados Unidos para evadir o complicar resoluciones judiciales emitidas en México, señaló Estefanía Plascencia Ponce, presidenta y cofundadora del colectivo CESODI.
Explicó que esta situación provoca litigios simultáneos que obligan a muchas mujeres a enfrentar procesos tanto en juzgados de Tijuana como en tribunales estadounidenses, lo que complica su defensa y prolonga los conflictos legales. De acuerdo con la activista, en algunos casos los agresores no aceptan resoluciones dictadas por jueces mexicanos y buscan iniciar procedimientos en Estados Unidos, generando lo que también se conoce como violencia procesal.
Plascencia Ponce añadió que el problema se agrava cuando los agresores son ciudadanos estadounidenses y las madres no cuentan con visa, lo que limita su capacidad para acudir a tribunales del otro lado de la frontera o mantener la convivencia con sus hijos. Actualmente, más de 150 madres forman parte del colectivo CESODI, donde reciben acompañamiento legal y psicológico para enfrentar estos procesos, mientras continúan impulsando el reconocimiento y atención de la violencia vicaria en Baja California.
📸 Selene Reynoso / Border Zoom