Madres y padres de familia demandan mayor inclusión educativa y empatía social ante las barreras que enfrentan sus hijos.
Bajo una marea azul que recorrió la Zona Río, decenas de familias se manifestaron para visibilizar los desafíos diarios que viven las personas dentro del espectro autista. Los participantes señalaron que la falta de información en la sociedad genera juicios injustos y miradas críticas ante conductas de autorregulación, por lo que urgieron a la comunidad a entender que la diversidad no es un rasgo negativo, sino una condición que requiere respeto y redes de apoyo sólidas.
Durante la movilización, los asistentes denunciaron las graves carencias en el sistema educativo público, el cual carece de las herramientas necesarias para una verdadera inclusión. Esta situación ha forzado a muchos padres a buscar alternativas en el sector privado para no comprometer el desarrollo de sus hijos. Las pancartas exhibidas durante el trayecto enfatizaron que el futuro solo será inclusivo si los adultos aprenden a dominar sus propios prejuicios antes de exigir conductas estándar a los menores.
La marcha concluyó frente al Palacio Municipal, donde el alcalde Ismael Burgueño atendió personalmente al contingente para escuchar sus peticiones en materia de programas sociales y educación. Tras el encuentro, las familias destacaron la importancia de estas acciones para generar un cambio profundo en la mentalidad colectiva, recordando que cada individuo merece ser valorado por su singularidad y no ser señalado por su diagnóstico.
📸 Karen Castañeda / Border Zoom