Gilberto Mora brilló en el esquema de Javier Aguirre y el Tri cerró la fase de grupos con paso perfecto tras derrotar a Chequia.
La Selección Mexicana escribió una página histórica al derrotar contundentemente 3-0 a Chequia en el Estadio Ciudad de México, resultado que le permitió finalizar la fase de grupos como líder absoluto con nueve puntos, algo que nunca antes había conseguido en una Copa del Mundo. Ante un lleno total, el conjunto dirigido por Javier Aguirre sumó su tercera victoria consecutiva y confirmó su candidatura para pelear por grandes objetivos en el torneo.
Durante la primera mitad, ambos equipos generaron oportunidades de peligro, aunque las defensas lograron mantener el empate sin goles. Gilberto Mora volvió a destacar como una de las piezas fundamentales en el planteamiento táctico del “Vasco” Aguirre, aportando equilibrio y dinámica en el funcionamiento colectivo del combinado nacional.
Para la segunda parte, México mostró una versión más ofensiva y encontró recompensa al minuto 55 por conducto de M. Chávez, quien abrió el marcador. Apenas seis minutos después, Julián Quiñones amplió la ventaja con el 2-0, desatando la euforia en las tribunas. Con el partido prácticamente definido, Aguirre dio ingreso a Guillermo Ochoa al minuto 78, permitiéndole sumar participación en su cuarta Copa del Mundo y convertirse en uno de los futbolistas mexicanos con más convocatorias mundialistas. Ya en tiempo agregado, Álvaro Fidalgo selló la victoria con el tercer tanto al minuto 94.