La resolución de la Corte Suprema mantiene intacto el derecho a la ciudadanía por nacimiento, aunque anticipa un endurecimiento en la vigilancia migratoria.
La reciente resolución de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre la ciudadanía por nacimiento ha generado incertidumbre entre familias migrantes, especialmente en la frontera entre México y Estados Unidos. Sin embargo, la abogada especialista en Derecho Internacional y Migratorio, Josefina Orozco, aclaró que el fallo no elimina ni modifica el derecho constitucional que otorga la ciudadanía a las personas nacidas en territorio estadounidense, independientemente de la situación migratoria de sus padres, salvo las excepciones previstas en la propia Constitución.
La especialista explicó que la decisión del máximo tribunal reafirma que un presidente no puede cambiar mediante una orden ejecutiva un derecho protegido por la Constitución. No obstante, advirtió que esto no significa un relajamiento de la política migratoria, ya que las autoridades estadounidenses podrían fortalecer otras medidas como investigaciones por fraude migratorio, revisiones más estrictas de trámites y un mayor control en la seguridad fronteriza para combatir la migración irregular.
Orozco llamó a la población a no dejarse llevar por rumores ni información falsa, ya que muchas familias han creído erróneamente que los hijos de inmigrantes perderán la ciudadanía estadounidense. Recomendó buscar asesoría profesional antes de tomar decisiones relacionadas con procesos migratorios y recordó que la Constitución de Estados Unidos continúa siendo el principal marco que protege este derecho.