Organizaciones defensoras de migrantes realizaron una quema simbólica en Tijuana para expresar su rechazo a las políticas migratorias de Estados Unidos.
Integrantes de Alianza Migrante Tijuana, Ángeles Sin Fronteras y SOS Migrantes realizaron este viernes una protesta en Plaza Constitución, en la Zona Norte de Tijuana, donde quemaron de manera simbólica tres piñatas que representaban a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). Las figuras llevaban las leyendas “el migra traidor”, “el migra asesino” y “el migra violento”, como una expresión de rechazo a las redadas y deportaciones que, señalaron los activistas, han afectado a comunidades mexicanas durante los últimos años.
Hugo Castro, fundador de SOS Migrantes, explicó que la quema fue planteada como un acto simbólico y no violento para expresar el descontento de las organizaciones frente a las políticas migratorias estadounidenses. Durante la protesta también cuestionó que personas de origen mexicano o centroamericano trabajen en agencias migratorias de Estados Unidos y participen en operativos que impactan a comunidades con raíces similares. La actividad se realizó además en el marco de los 13 años del primer campamento para migrantes mexicanos deportados instalado en Tijuana, el 7 de agosto de 2013.
José María García, de Alianza Migrante Tijuana, señaló que actualmente una parte de los mexicanos deportados ya no estaría llegando directamente a Tijuana, debido a que algunos son trasladados por vía aérea hacia la Ciudad de México y distintos puntos de la frontera sur. Aunque aclaró que no cuenta con cifras oficiales, afirmó que las organizaciones han identificado entre cinco y siete vuelos semanales con personas deportadas hacia esos destinos. Los activistas advirtieron que la disminución del flujo hacia Tijuana no elimina las necesidades de esta población y llamaron a fortalecer la atención en seguridad, salud y apoyo para personas deportadas y desplazadas, mediante una responsabilidad compartida entre los tres órdenes de gobierno.
📸 Selene Reynoso / Border Zoom