Autoridades educativas y especialistas buscan que la regulación del uso de teléfonos en planteles sea un proceso acompañado y no solamente una prohibición.
Ante el anuncio del Gobierno de México sobre medidas para disminuir el uso excesivo de teléfonos celulares en las escuelas, autoridades educativas de Tijuana trabajan en un protocolo para acompañar a estudiantes, docentes y familias durante este proceso. El director general del Hospital de Salud Mental de Tijuana, José Francisco Bustamante Barragán, aclaró que la intención no es eliminar los dispositivos de los planteles, sino promover un uso adecuado de la tecnología y evitar que se convierta en una herramienta de consumo excesivo.
El especialista señaló que el uso prolongado de celulares puede generar dependencia, particularmente entre niñas, niños y adolescentes, y explicó que en el Hospital de Salud Mental de Tijuana han identificado casos de jóvenes que presentan síntomas relacionados con la abstinencia al uso del teléfono. Actualmente, la institución atiende principalmente a menores de entre 10 y 16 años, aunque también recibe pacientes de hasta 29 años. En algunos casos, las estancias pueden prolongarse hasta 10 días. Por su parte, el secretario de Educación Pública Municipal de Tijuana, Miguel Alfredo Nuño García, informó que desde hace más de tres meses se realizan análisis, ponencias y reuniones con integrantes de la comunidad educativa para preparar la implementación de estas medidas.
La estrategia contempla capacitar a docentes para que puedan actuar como primeros respondientes ante posibles reacciones de los estudiantes, además de involucrar a madres y padres de familia. Autoridades y especialistas consideran que el objetivo debe ir más allá de retirar el teléfono durante las clases y enfocarse en enseñar a niñas, niños y jóvenes a utilizar la tecnología de manera responsable, cuidar sus horas de sueño y evitar que el uso de pantallas interfiera con su aprendizaje, descanso y convivencia.
📸 Selene Reynoso / Border Zoom