Especialistas señalan que Tijuana cuenta con normas y herramientas para construir de forma segura, pero advierten riesgos en obras sin supervisión técnica.
Los recientes terremotos registrados en diferentes partes del mundo volvieron a poner sobre la mesa la necesidad de contar con construcciones capaces de resistir movimientos sísmicos. Especialistas en ingeniería y geotecnia de Tijuana señalaron que la ciudad dispone actualmente de normas y herramientas técnicas suficientes para diseñar edificaciones seguras, aunque advirtieron que el control de calidad durante el proceso de construcción es determinante para reducir riesgos, especialmente en proyectos de autoconstrucción.
Fredy Sánchez Leal, director de Saint Loyal, consultora geotécnica en Baja California, explicó que Tijuana cuenta con registros e instrumentación sísmica tanto de México como de Estados Unidos, información que permite conocer el comportamiento de los movimientos del suelo en la región. Antes de iniciar una obra, dijo, es fundamental contar con un estudio geotécnico realizado por un profesional certificado para determinar las características del terreno y las condiciones que deberán considerarse en la cimentación y estructura. A partir de estos datos, los ingenieros estructuristas contemplan factores como cargas, viento y movimientos sísmicos para cumplir con las normas correspondientes.
Por su parte, Maximiliano Sajama, director de Mexar Ingenieros, destacó que algunos daños registrados en terremotos han evidenciado fallas relacionadas con materiales que no alcanzan la resistencia requerida o con una ejecución deficiente del armado estructural. Señaló que los laboratorios especializados deben verificar la calidad y resistencia de los materiales, mientras que los ingenieros estructuristas deben determinar las medidas necesarias cuando se detectan deficiencias. Los especialistas consideraron importante fortalecer la supervisión de estos procesos y facilitar asesoría técnica a quienes realizan autoconstrucción, ya que sin controles adecuados no existe certeza sobre la capacidad de una vivienda para resistir un fenómeno natural.
📸 Selene Reynoso / Border Zoom