La nueva política migratoria contempla revisiones más rigurosas para detectar posibles casos de turismo de nacimiento y evitar problemas al solicitar una visa o ingresar al país.
La reciente Orden Ejecutiva 14419, denominada Ending Birth Tourism y firmada por el presidente Donald Trump, establece nuevas directrices para combatir el llamado turismo de nacimiento, por lo que las mujeres embarazadas que soliciten una visa de turista o pretendan ingresar a Estados Unidos podrían enfrentar revisiones más detalladas. La abogada especialista en Derecho Internacional y Migratorio, Josefina Orozco, aclaró que estar embarazada no representa por sí mismo una prohibición para obtener una visa o ingresar al país, pero las autoridades pueden investigar si el verdadero propósito del viaje es dar a luz en territorio estadounidense.
La especialista explicó que las autoridades migratorias podrían negar o revocar visas, rechazar el ingreso en puertos fronterizos o aeropuertos y realizar inspecciones secundarias para conocer detalles como las semanas de gestación, fecha probable del parto, motivo del viaje, hospital donde recibirían atención y forma de cubrir los gastos médicos. También recomendó viajar con documentación que respalde el propósito de la visita, demostrar solvencia económica, revisar la cobertura del seguro médico y contar con elementos que acrediten la intención de regresar a México. “La mejor recomendación es actuar siempre con transparencia, nunca debe ocultarse el embarazo ni mentirse sobre el propósito del viaje”, señaló.
Orozco advirtió que proporcionar información falsa o intentar ocultar el motivo real del viaje puede generar consecuencias migratorias más graves que el propio embarazo y afectar futuros trámites. Por ello, señaló que quienes se encuentren en esta situación deben conocer las disposiciones vigentes y, cuando sea necesario, buscar asesoría especializada antes de acudir a un puerto de entrada. La medida no implica una prohibición general para que mujeres embarazadas viajen a Estados Unidos, pero sí eleva el nivel de revisión sobre los motivos del viaje y la información proporcionada a las autoridades.