¿Hasta dónde serías capaz de llegar para sobrevivir…?

La guerra de los últimos parte de esa idea para contar una historia de supervivencia que, aunque tiene acción y un escenario postapocalíptico, se enfoca mucho más en sus personajes y en lo que significa seguir adelante cuando parece que ya no queda nada.
La película, dirigida por Ridley Scott, nos lleva a un mundo devastado por una pandemia donde Hig, interpretado por Jacob Elordi, sobrevive prácticamente aislado junto a Bangley, un hombre mucho más duro y desconfiado, interpretado por Josh Brolin.
Y justamente la relación entre estos dos personajes es uno de los puntos fuertes de la película. Elordi hace un buen trabajo como Hig, mostrando a un personaje solitario, golpeado por las pérdidas y que todavía conserva cierta esperanza. Su actuación es bastante contenida, pero funciona porque muchas veces transmite más con sus expresiones y silencios que con los diálogos.
Por otro lado, Josh Brolin se roba buena parte de la película. Su Bangley es brusco, sarcástico y hasta intimidante, pero también deja ver que detrás de esa personalidad existe alguien que haría lo necesario para proteger a quienes todavía considera importantes. Brolin le da mucha personalidad al personaje y consigue que sus escenas tengan un peso especial.
El resto del reparto también aporta bastante. Margaret Qualley destaca como Cima, aportando una energía diferente y una parte más emocional a la historia, mientras que Guy Pearce funciona muy bien como Pops. A ellos se suman Allison Janney y Benedict Wong, quienes, aunque tienen participaciones más pequeñas, ayudan a darle mayor profundidad al mundo que plantea la película.
Ridley Scott, por su parte, hace lo que mejor sabe hacer: construir escenarios que se sienten enormes y, al mismo tiempo, completamente vacíos. La dirección aprovecha muy bien los paisajes y el silencio para transmitir esa sensación de que la humanidad prácticamente desapareció. Y aunque no estamos ante una película de acción constante, cuando Scott decide subir la intensidad, se nota su experiencia detrás de la cámara.
Eso sí, hay que decirlo: la película se toma su tiempo. Hay momentos bastante tranquilos y el ritmo puede sentirse lento, especialmente para quienes esperan una cinta de acción más convencional. Pero esos espacios también sirven para conocer mejor a los personajes y entender lo que han perdido.
La guerra de los últimos no reinventa el género postapocalíptico, pero tiene buenas actuaciones, una dirección sólida y una atmósfera que funciona muy bien. Jacob Elordi demuestra una faceta más madura, Josh Brolin es probablemente lo mejor del reparto y el elenco secundario consigue complementar bien la historia.
Al final, más que una película sobre el fin del mundo, es una película sobre lo que queda de nosotros cuando prácticamente todo lo demás desaparece. Y ahí es donde Ridley Scott encuentra el verdadero corazón de la historia.

CALIFICACIÓN: 🌟🌟🌟
EDUARDO MAX ROMERO / Plutonios.mx