A sus 73 años, el pintor tijuanense mantiene viva una pasión que comenzó desde los ocho años y ahora comparte sus obras mientras pinta frente a los peatones.
Entre pinceles, pinturas y el constante movimiento de personas por la Zona Centro de Tijuana, José Antonio Barajas encontró una nueva manera de compartir su trabajo: convirtió temporalmente una banqueta de la calle Emiliano Zapata en su propio espacio de exhibición. Nacido en Tijuana en 1953, el pintor comenzó a desarrollar su pasión desde que tenía ocho años y, aunque durante gran parte de su vida ha preferido trabajar en casa, desde hace algunas semanas aprovecha este punto ubicado entre avenida Revolución y el callejón de la Quinta para mostrar sus obras.
La oportunidad surgió gracias a un amigo a quien conoce desde hace aproximadamente 20 años y que le permitió instalarse frente a su local para exhibir algunas de sus pinturas y trabajar ante la mirada de quienes recorren la zona. José Antonio reconoce que los comentarios de los peatones se han convertido en una motivación especial para continuar con su trabajo. “Me dicen que qué bonito pinto y eso me salen para volar, y me siento más alegre”, compartió. Actualmente trabaja en un cuadro de un vaquero, mientras que entre sus temas favoritos también se encuentran los paisajes, los rostros y los desnudos artísticos.
Su relación con la pintura comenzó sin clases formales. Desde niño aprendió por cuenta propia y utilizaba el dinero que recibía como domingo para comprar pinceles y pinturas en Casa Armendáriz, una tienda que con el paso de los años desapareció. Hoy, la pintura es su oficio y una de sus principales formas de sustento, mediante la venta de sus obras y trabajos por encargo. José Antonio explica que prefiere pintar sin prisas y dedicarle el tiempo necesario a cada pieza para cuidar los detalles. “Pinto suavecito, con armonía”, expresa. Quienes estén interesados en conocer su trabajo o solicitar una pintura por encargo pueden comunicarse al 664 278 4275.
📸 Selene Reynoso / Border Zoom