Industrias analizan nuevos turnos, procesos y presupuestos para mantener su operación conforme disminuyan las horas de trabajo.
Entre 90 y 95 por ciento de las empresas de la región ya habría realizado análisis internos para prepararse ante la reducción gradual de la jornada laboral, informó Fernando Becerra, presidente de la Asociación de Recursos Humanos de la Industria en Tijuana (Arhitac). Durante la sesión mensual de socios del organismo, explicó que las compañías están revisando sus esquemas de operación para determinar cómo distribuirán las horas de trabajo sin afectar sus niveles de producción o prestación de servicios.
El dirigente señaló que las modificaciones serán diferentes para cada industria, pues mientras algunas empresas podrán concentrar las jornadas en menos días, otras deberán mantener operaciones durante toda la semana debido a sus características, como ocurre con servicios continuos o productos perecederos. Otro de los retos será conservar la productividad con menos horas, por lo que las empresas estarían considerando ajustes en procesos, incorporación de tecnología, automatización e inteligencia artificial para mejorar su eficiencia.
Becerra estimó que cuando la jornada laboral llegue a 40 horas, el costo de la hora de operación para las empresas podría incrementarse alrededor de 20 por ciento, debido a que los trabajadores mantendrían su salario con una menor cantidad de horas laboradas. También señaló que las horas extras deberán reservarse para situaciones extraordinarias y no convertirse en una extensión permanente de la jornada, por lo que las compañías tendrán que revisar sus necesidades de personal y detectar tiempos improductivos sin sobrecargar a los trabajadores.