La CANIRAC advierte que el 95% de sus restaurantes afiliados registró pérdidas en ventas y exige soluciones ante las fallas recurrentes de electricidad.
Los apagones registrados durante la última ola de calor en Tijuana golpearon el bolsillo de los restauranteros, con pérdidas económicas, daños en materia prima y afectaciones a sus equipos. El sector advierte que las interrupciones en el suministro eléctrico no son un problema aislado, sino una situación que se repite desde hace meses y que mantiene en incertidumbre a los negocios.
Rebeca Aguilar, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en Tijuana, informó que el 95 por ciento de los establecimientos afiliados reportó pérdidas en ventas que, en conjunto, superan el millón de pesos. Entre las zonas afectadas se encuentran las colonias Madero e Hipódromo, además del Centro, Zona Río y Playas de Tijuana, donde los cortes complican la operación diaria y la atención a los comensales.
Aguilar señaló que el sector necesita respuestas concretas de las autoridades locales y federales, así como fechas definidas para atender las fallas eléctricas. Además de afectar el servicio y la imagen de la ciudad ante los visitantes, los apagones se suman a los elevados recibos de luz y presionan las finanzas de los restaurantes. Ante este escenario, los empresarios advierten que algunos establecimientos podrían aumentar los precios de sus productos para enfrentar los costos y las pérdidas.
📸 Selene Reynoso / Border Zoom