Trabajadores denunciaron falta de medicamentos, equipo médico y personal; pacientes y familiares también expusieron las dificultades que enfrentan para recibir atención.
La falta de insumos médicos, equipo y personal llevó a trabajadores del Hospital General de Tijuana a manifestarse la mañana de este martes en las instalaciones ubicadas en la Zona Río. Durante la protesta, exigieron a las autoridades locales y federales atender las carencias que, aseguran, complican la atención de pacientes provenientes de Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito. Entre las principales deficiencias señalaron la falta de medicamentos, agujas y jeringas, así como la escasez de camillas y elevadores fuera de servicio.
Gabriela Orduño, enfermera del hospital, describió las dificultades para realizar procedimientos médicos sin contar con los materiales necesarios. “Ahorita no había ni agujas, ni agujas teníamos con eso le digo todo, jeringas a veces no hay. ¿Con qué pones el medicamento?”, cuestionó. Por su parte, Alberto Reyes, exdirector del Hospital General de Tijuana, señaló que algunos pacientes y familiares han tenido que conseguir por su cuenta los materiales que les solicitan para recibir atención. “Les voy a decir una cosa bien importante: la gente como que ha reflexionado y si le pides no dice nada, te trae lo que necesita para la salud”, comentó. Los trabajadores también demandaron mejores salarios, condiciones laborales dignas y más hospitales que puedan operar al cien por ciento ante la demanda de servicios médicos en la ciudad.
Las dificultades también fueron expuestas por pacientes y familiares. Ernestina Torres, usuaria del hospital, expresó su frustración por la falta de medicamentos: “Nunca los han tenido los medicamentos, porque a veces hay unos caros y unos baratos. Ya mejor para qué hago fila”, manifestó. Norma Riveros, cuya hija recibe atención médica, explicó que su familia ha organizado rifas para reunir dinero: “Tenemos que conseguir, la familia nos hemos unido, hemos hecho rifas”, relató. Mariana Flores cuestionó las condiciones en urgencias, donde su esposo permaneció en un pasillo: “Mi esposo estuvo en un pasillo donde ahí están todas las personas, no sé si está bien eso que los tienen sentados las 24 horas”, dijo. A estas experiencias se suman las dificultades de pacientes con enfermedades crónicas y adultos mayores que dependen de sus familiares para comprar medicamentos. Los manifestantes insistieron en que las autoridades atiendan las carencias y mejoren las condiciones de atención en el hospital.
📸 Selene Reynoso / Border Zoom