Canacar Noroeste señala que una suspensión prolongada podría impactar el traslado de mercancías entre México y Estados Unidos; agrupaciones de Baja California aún deben definir cómo participarán en la movilización prevista para el 26 de octubre.
El sector del autotransporte de carga advirtió sobre las posibles consecuencias económicas de una suspensión de actividades a nivel nacional, convocada a partir del lunes 26 de octubre por tiempo indefinido. Durante una conferencia de prensa en Tijuana, Alfonso Millán, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) en Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito, dio lectura al posicionamiento del presidente nacional del organismo, Augusto Ramos Melo, en el que se exigieron soluciones a los problemas de inseguridad, extorsiones, deterioro de carreteras y medidas fiscales que, aseguran, afectan a las empresas del sector. “El autotransporte de carga ha llegado a un punto en el que ya no basta exponer los problemas, necesitamos soluciones. No podemos seguir aceptando que las dificultades del sector se acumulen sin una respuesta efectiva”, expresó.
Entre las principales demandas del gremio se encuentra reforzar la seguridad en las carreteras, atender denuncias por extorsiones y detenciones que consideran injustificadas, mejorar las autopistas de cuota y revisar las disposiciones fiscales que elevan los costos de operación. En este último rubro, los transportistas solicitaron actualizar a 420 millones de pesos el límite de ingresos anuales para acceder al estímulo por pago de peajes, además de revisar la reducción de apoyos relacionados con el combustible. Los representantes advirtieron que estas condiciones afectan la competitividad de las empresas y su capacidad para conservar empleos. También señalaron que los robos de mercancías en distintas carreteras del país y la incertidumbre sobre posibles cambios laborales y fiscales han incrementado la inconformidad del sector.
Alfonso Esquer, vicepresidente de la región Noroeste de Canacar, explicó que las agrupaciones de Baja California todavía deben reunirse para determinar cómo participarán en la movilización, ya que la convocatoria nacional fue recibida recientemente y aún no existe un acuerdo sobre las acciones específicas en Tijuana. “Tenemos que platicar internamente entre nosotros para ver cómo vamos a llevar a cabo lo que se está indicando; la fecha tentativa para iniciar algún movimiento es el lunes 26 de octubre, pero todavía nos tenemos que coordinar”, señaló. Los representantes destacaron que una interrupción prolongada podría afectar el flujo de mercancías en una ciudad con intensa actividad exportadora y estrecha relación comercial con Estados Unidos, además de generar repercusiones en el abastecimiento, los costos logísticos y la economía. En la conferencia también participaron Moisés Domínguez, de Conatram; Miguel Ángel Moncayo, de FEMATRAC; Dulce Félix, de INDECO, y Óscar Sánchez, de AMOTAC.