El albergue ofrece alojamiento, acompañamiento y una red de apoyo para personas que enfrentan rechazo, discriminación o viven en contexto de movilidad.
Casa Arcoíris se ha convertido en mucho más que un albergue para personas migrantes de la diversidad sexual. Ubicado en la colonia Altamira, este espacio también brinda refugio a jóvenes tijuanenses de la comunidad LGBT+ que han sido rechazados por sus familias y buscan un lugar seguro para comenzar una nueva etapa de sus vidas. Actualmente atiende a 15 personas, de las cuales tres son originarias de Tijuana.
Las personas responsables del refugio explicaron que desde 2025 comenzaron a recibir solicitudes de apoyo por parte de jóvenes locales que enfrentaban situaciones de discriminación, violencia o falta de aceptación en sus hogares. Nicolasa Córdova, cofundadora de Casa Arcoíris, señaló que el albergue recibe únicamente a mayores de edad y busca ser un puente hacia la independencia, ofreciendo no solo un lugar donde vivir temporalmente, sino también una comunidad que les permita fortalecerse mientras encuentran estabilidad.
Además del alojamiento, Casa Arcoíris brinda orientación, canalización a servicios médicos y psicológicos, donación de ropa y espacios de convivencia. La asociación, que opera con recursos limitados, hizo un llamado a la ciudadanía para sumarse con donativos económicos, alimentos, ropa, artículos de primera necesidad y apoyo para el cuidado de las mascotas que habitan en el refugio, entre ellas cuatro gatos, dos perros y Chopper, un perro de apoyo emocional que acompaña a las personas durante su proceso de recuperación.
📸 Selene Reynoso / Border Zoom