A pesar de vivir con una discapacidad motriz y visual, Félix Ocampo interpreta melodías todos los días para ganarse la vida.
Las notas de un saxofón acompañan diariamente el movimiento de peatones en la esquina de la avenida Niños Héroes y la calle Tercera, en la Zona Centro de Tijuana. Detrás de esa música se encuentra J. Félix Ocampo Paulino, un adulto mayor originario de Guerrero que llegó a la ciudad en 1992 y que desde hace más de dos décadas encontró en la música una forma honesta de obtener el sustento diario.
Félix vive solo y enfrenta una discapacidad motriz y visual; sin embargo, eso no le ha impedido salir todos los días a interpretar boleros y otras melodías para quienes recorren el primer cuadro de la ciudad. Aunque recientemente comenzó a recibir la pensión federal para personas con discapacidad, explicó que el apoyo resulta insuficiente para cubrir gastos como la renta, los servicios básicos y la alimentación, por lo que continúa tocando su saxofón en la vía pública.
Para él, la música representa mucho más que una fuente de ingresos. Asegura que tocar el saxofón le llena de alegría y le permite ganarse la vida de manera honrada. También agradece a las personas que se detienen a escucharlo y colaboran con alguna moneda, gesto que, afirma, le ayuda a seguir adelante mientras continúa llenando de música las calles del Centro de Tijuana.
📸 Selene Reynoso / Border Zoom