Madres y padres de familia advierten que los traslados pueden extenderse hasta media hora, mientras escuelas piden mayor vigilancia vial en zonas de alta circulación.
El regreso a clases de este lunes volvió a poner en evidencia uno de los principales retos de Tijuana: el congestionamiento vehicular. Para estudiantes y familias, retomar las actividades escolares significa también enfrentar recorridos más largos, vialidades saturadas y puntos considerados de riesgo, especialmente durante los horarios de entrada y salida de los planteles.
En el Conalep Tijuana II, ubicado frente al puente de La Ermita, la directora Marta Cecilia Arévalo Mendoza señaló que algunos automovilistas realizan maniobras como vueltas en “U”, pese a la señalización, situación que representa un riesgo para los estudiantes. Ante ello, el plantel solicitó presencia de autoridades de seguridad durante los horarios de mayor movimiento. También cuenta con transporte escolar para alumnos que viven en zonas alejadas, principalmente hacia el Este de la ciudad.
Madres de familia y automovilistas coincidieron en que el tráfico puede convertirse en un factor que afecte la puntualidad de los estudiantes. Patricia señaló que el traslado desde la zona del antiguo Hipódromo hacia la Preparatoria Lázaro Cárdenas puede tomar hasta 30 minutos, mientras que Miguel Duarte consideró que vialidades como el bulevar Cuauhtémoc y Zona Río enfrentan congestionamientos cada vez más frecuentes, a los que se suma el flujo relacionado con el cruce fronterizo y las dificultades para quienes utilizan transporte público.
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