La tradicional venta de flores en la calle Quinta de la Zona Centro dejó este año un saldo negativo para los comerciantes, quienes reportaron bajas significativas en la venta de cempasúchil debido a la saturación del mercado y el aumento de vendedores eventuales.
Floristas como Barba Hurtado y Reyna Soto coincidieron en que la competencia desmedida provocó una caída drástica en los ingresos, al grado de reducir los precios por ramo de 50 a 35 pesos. En algunos casos, las ventas apenas alcanzaron el 30% de lo registrado en años anteriores, afectando gravemente a quienes pagan permisos y operan de manera permanente.
Los comerciantes señalaron que la proliferación de puestos sin autorización, junto con el exceso de oferta en la zona, generó un desequilibrio que impactó sus ganancias. “Nos afecta porque ellos no pagan impuestos ni permisos, y solo se instalan esos días. Eso nos daña mucho”, lamentó una de las locatarias.
📸 José Vargas / Border Zoom