Ciudadanía y turismo cuestionan la efectividad de las estrategias de seguridad encabezadas por la alcaldesa Rocio Adame.
A pesar de que la alcaldesa Rocío Adame, en coordinación con el Gobierno del Estado, dio el banderazo de inicio al operativo de Semana Santa con la promesa de garantizar la seguridad de residentes y visitantes, la realidad en las calles parece contar otra historia. En los últimos días, diversos hechos violentos han encendido las alertas y generado una creciente percepción de inseguridad entre la ciudadanía y el turismo que comienza a arribar al destino.
Uno de los casos más recientes ocurrió la mañana del 23 de marzo, cuando fue localizado un hombre sin vida con visibles huellas de violencia al interior de unos departamentos en remodelación, ubicados sobre la calle Calzada a la Playa, en la colonia Predios Urbanos. De acuerdo con información preliminar, la propietaria del inmueble detectó manchas hemáticas en las escaleras y, al inspeccionar el segundo piso, encontró a su velador tirado, por lo que de inmediato dio aviso a las autoridades a través del 911.
Al arribar al sitio, agentes de la Policía Municipal confirmaron que la víctima se encontraba brutalmente golpeada y esposada. Paramédicos de Cruz Roja determinaron que ya no contaba con signos vitales.
Este hecho se suma a otro ocurrido la noche del 22 de marzo, cuando elementos de la Fuerza Estatal localizaron un cadáver al interior de un vehículo Hyundai Sonata con reporte de robo en Ensenada, durante un recorrido sobre el bulevar 2000, a la altura del letrero de bienvenida a Playas de Rosarito.
Ambos casos, registrados a escasas horas del arranque del operativo vacacional, han puesto en duda la capacidad y eficacia de las autoridades municipales para garantizar la seguridad, dejando en evidencia una estrategia que, hasta ahora, no logra contener la violencia en el municipio.