Exhiben presunta corrupción policial mientras visitantes temen ser víctimas de abusos durante el periodo vacacional
En medio del arranque del operativo de Semana Santa encabezado por la alcaldesa Rocío Adame, crecen las denuncias que evidencian una grave crisis de seguridad en el municipio, donde presuntos elementos de la Policía Municipal de Ensenada estarían infiltrándose para hacerse pasar por agentes locales y extorsionar a turistas, afectando directamente la imagen y economía de este destino turístico.
De acuerdo con Gustavo Torres, comisionado de Canaco en Rosarito, estos elementos interceptan principalmente a conductores de vehículos recientes y con placas estadounidenses para exigirles “mordidas”, bajo amenazas o intimidación. Las denuncias señalan que estos supuestos policías cruzan desde Santa Anita, en La Misión, y se desplazan por zonas como La Fonda, Medio Camino y puntos turísticos como “Poco Cielo”, donde cometen los abusos contra visitantes.
El propio líder empresarial aseguró que ha documentado en video y fotografías estas prácticas, material que ya fue presentado ante el secretario de Seguridad en Rosarito, Héctor Manzo Ruvalcaba. Tras revisar las evidencias, dijo, se pudo constatar que los uniformes y patrullas corresponden al municipio de Ensenada, lo que confirma una preocupante invasión de autoridades ajenas operando impunemente en territorio rosaritense.
Lo más alarmante, añadió, es que no solo se trata de elementos foráneos, sino también de policías de Rosarito que han reincidido en prácticas de corrupción, “volviendo a las andadas” para extorsionar a los turistas.
Este escenario deja en entredicho la capacidad del gobierno municipal para controlar a sus propias corporaciones, mientras promueve la llegada de visitantes que hoy temen ser víctimas de abusos, debilitando aún más la afluencia turística de un destino que alguna vez fue referente en Baja California y que hoy enfrenta una creciente percepción de inseguridad bajo la actual administración.