Riesgo inminente de atropellamientos ante la omisión de la autoridad municipal.
La falta de control y mantenimiento en la infraestructura vial vuelve a colocar en el ojo del huracán a la administración encabezada por la alcaldesa Rocío Adame, luego de que ciudadanos denunciaran que varios cruceros peatonales, lejos de ser seguros, se han convertido en puntos de alto riesgo debido a semáforos descompuestos o mal sincronizados.
Uno de los casos más alarmantes se registra en el cruce del bulevar Benito Juárez y bulevar Hisense, donde los semáforos fueron colocados en modo intermitente como una medida temporal tras los trabajos por un socavón. Sin embargo, lo que debió ser una solución momentánea terminó convirtiéndose en un problema permanente, dejando a peatones completamente desprotegidos ante el flujo constante de vehículos que circulan a alta velocidad.
Trabajadores y usuarios del transporte público que transitan diariamente por la zona señalan que cruzar la vialidad se ha vuelto un acto de riesgo extremo, obligándolos a esquivar automóviles o incluso correr entre carriles para evitar ser atropellados. La situación se agrava durante la noche, cuando la visibilidad disminuye y los conductores, en su mayoría, no respetan el paso peatonal.
La falta de respuesta oportuna por parte del gobierno municipal ha generado indignación entre la población, que exige acciones inmediatas antes de que ocurra una tragedia. Mientras tanto, la administración de Rocío Adame sigue acumulando señalamientos por su incapacidad para garantizar condiciones mínimas de seguridad, incluso en aspectos tan básicos como el funcionamiento de semáforos en una de las zonas más transitadas de la ciudad.