El viaducto de 20 mil millones de pesos conectará el distribuidor Morelos con la Garita de Otay, reduciendo traslados de 45 a solo 15 minutos.
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Avila Olmeda, encabezó el arranque del proyecto “Supervía Bajacaliforniana / Viaducto Elevado SUBE-T”, una obra estratégica que transformará la movilidad en la zona metropolitana de Tijuana. Con una longitud de 12 kilómetros y seis carriles elevados, esta infraestructura permitirá a más de 100 mil vehículos diarios cruzar la ciudad en una fracción del tiempo actual, aliviando la saturación en las vialidades superficiales y fortaleciendo la competitividad de la región transfronteriza bajo el esquema del programa RESPIRA.
Este proyecto representa la inversión privada en infraestructura vial más grande en la historia del estado, con un monto de 20.5 mil millones de pesos ejecutado por el consorcio IDINSA y PRODEMEX. Al ser una inversión 100% privada, el Gobierno del Estado podrá destinar los recursos públicos a programas sociales, salud y educación, mientras que la obra operará bajo un esquema de tarifa dinámica. La construcción tendrá una duración estimada de 33 meses y no afectará los carriles existentes ni el derecho de vía actual, integrándose de forma funcional al sistema de transporte de la ciudad.
Por su parte, el alcalde Ismael Burgueño Ruiz destacó que esta supervía representa «justicia social», al devolver tiempo de calidad a las familias tijuanenses que actualmente pierden horas en el tráfico. Además de los carriles para vehículos particulares, el proyecto incluye un carril preferente para transporte público a nivel de calle con 15 estaciones, promoviendo un modelo de movilidad incluyente y sustentable que reducirá las emisiones contaminantes. Con esta obra, Tijuana se alinea a los proyectos de gran escala impulsados por la administración federal para modernizar la conectividad urbana.