Autoridades estatales y federales mantienen seguimiento al caso, ante la relevancia ecológica y espiritual de la zona para el pueblo indígena kumiai.
Las detonaciones registradas en el Cerro Cuchumá, del lado estadounidense, vinculadas a trabajos de construcción del muro fronterizo, han sido asumidas como un asunto de competencia federal, aunque el Gobierno de Baja California mantiene comunicación constante con autoridades de Estados Unidos debido al impacto que generan en una zona considerada sagrada para el pueblo indígena kumiai y de alto valor ambiental.
La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda informó que el tema ha sido abordado en diversas reuniones binacionales durante las últimas semanas, con participación de dependencias estatales como la Secretaría General de Gobierno, la Secretaría de Cultura y la Secretaría de Medio Ambiente, además del acompañamiento de la Secretaría de Relaciones Exteriores en el ámbito federal. Señaló que el seguimiento se ha mantenido de forma permanente debido a la sensibilidad del caso.
Por su parte, el secretario general de Gobierno, José Pon Méndez, explicó que aunque las obras corresponden a infraestructura fronteriza, se desarrollan en una zona de alta biodiversidad, con valor arqueológico y espiritual. Añadió que existe coordinación con autoridades de ambos países y con el Ayuntamiento de Tecate, además de gestiones para establecer un encuentro con el cónsul de Estados Unidos en Tijuana.
📸 Esther Hernández / Border Zoom