Familiares y amigos recorren las calles de la ciudad en un emotivo homenaje tras la partida del menor que unió a la comunidad en una lucha por la vida.
Este domingo, la ciudad de Tijuana se unió en un último adiós para el pequeño Eren Mael Villalobos Flores, de apenas un año y ocho meses, cuya partida ha dejado un profundo vacío en la comunidad. La caravana de despedida inició en la funeraria Gayosso de Zona Río, donde los asistentes, vestidos de blanco, cargaron globos en forma de estrella y fotografías del menor. El recorrido incluyó paradas cargadas de simbolismo en la Glorieta Cuauhtémoc y el taller de bicicletas familiar, puntos donde la tristeza se transformó en un tributo de amor y respeto por la breve pero significativa vida de Eren.
El pequeño perdió la batalla tras permanecer en estado crítico por una falla multiorgánica, luego de haber recibido un retrasplante de hígado el pasado 18 de marzo en un esfuerzo desesperado por salvarlo. Durante su hospitalización, la solidaridad de los tijuanenses fue constante, manifestándose en la compra de productos y donativos para costear los elevados gastos médicos. Hoy, esa misma comunidad volvió a salir a las calles, decorando sus vehículos con carritos de juguete y globos, reflejando el cariño hacia un niño que movilizó los corazones de miles de ciudadanos durante su proceso de salud.
La movilización no solo representó un acto luctuoso, sino una muestra de unidad ante la tragedia que atraviesa la familia Villalobos Flores, quienes continúan recibiendo apoyo para sufragar los gastos funerarios. Con mensajes de acompañamiento y un silencio respetuoso que marcó el paso de la caravana, Tijuana honró la memoria de Eren Mael, destacando la huella imborrable que su lucha dejó en la sociedad. El evento concluyó con la promesa de mantener vivo su recuerdo, mientras los globos blancos ascendían al cielo como símbolo de la esperanza y la paz que ahora rodea al pequeño.
📸 Omar Martínez / Border Zoom